La concepción de un aprendizaje situado y contextualizado, sumado a la condiciones sociales actuales, donde la pobreza estructural, la marginación, la exclusión son moneda corriente, exige de los profesionales psicopedagogxs una reflexión sobre el campo de nuestra práctica, en un atravesamiento entre salud y educación, que no puede dejarnos al margen de la idea cada vez más fuerte que antiguas concepciones acerca de nuestro rol profesional deben ser cambiadas y renovadas en pos de un mayor compromiso con las comunidades vulneradas.
Las realidades urgentes de nuestra región exigen un abordaje de aprendizaje situado y contextualizado, que posibilite la transformación social.
María Paula Juárez nos ayuda a pensar:
"Es así como comienza a constituirse en los últimos años una psicopedagogía comunitaria promovida por la comprensión empática de las condiciones sociales de nuestra región, intentando agudizar una mirada dirigida al papel que desempeñan los sujetos en circunstancias de aprendizaje, cualquiera sea su edad y su pertenencia social, circunstancias de aprendizajes múltiples y diversos que trascienden el ámbito educativo formal y que remiten a aprendizajes de la vida, en la vida y para la vida, tal como es en la realidad y no para una vida modelizada en términos de un deber ser determinado por intereses de las clases sociales dominantes."
Extraído de: Juárez, M. P. Aproximaciones a una Psicopedagogía Comunitaria: reflexiones, aportes y desafíos en Pesquisas e Práticas Psicossociais, 7(2), São João del-Rei, julho/dezembro 2012
